Qué puede hacerse con el agujero negro de las empresas estatales
Con el déficit anual de Yacimientos Río Turbio se podrían dragar los accesos a los puertos públicos situados sobre el Paraná, junto al Guazú y el Pasaje Talavera para dar 40 pies de salida a las exportaciones. Y aún quedaría un vuelto estimado en u$s 15 millones.
En sus primeras declaraciones como ministra de Economía, Silvina Batakis dijo que su mandato tendrá como tema prioritario “el manejo fiscal”. En este esquema, aseguró que “es necesario equilibrar las cuentas públicas”.
Mientras tanto, el gobierno nacional anunció que destinará este año casi u$s 100 millones para cubrir el déficit de la empresa estatal Yacimientos Río Turbio (YCRT) pese a que esta firma no produce ni un solo gramo de carbón.
YCRT es una empresa ubicada en Santa Cruz y, según los planes originales, se diseñó para operar una mina de carbón, una usina térmica de 240 MW y un complejo ferroportuario de aguas profundas. A la fecha, ninguna de las tres divisiones está operativa.
Lo primero que viene a la mente en estos casos es cuántos hospitales o escuelas se pueden construir con esta cifra. Sin embargo, por ser #PROFUNDIZAR un medio especializado en transporte y logística, resulta oportuno referir esta cifra al estratégico rubro del dragado.
Entonces, puede decirse que con este importe se podría dragar todo el Paraná Guazú y el Pasaje Talavera para darle salida a 40 pies de calado a la exportación argentina. Pero que también se podría realizar el dragado de todos los accesos portuarios de los puertos públicos situados sobre el Paraná y aún quedaría un vuelto estimado en u$s 15 millones para otras obras de dragado.
Es como tener una autopista, pero con caminos de tierra para llegar a ella. Tal es la situación la Vía de Navegación Troncal (VNT) del Paraná, que nunca contempló el dragado de los canales de acceso de aquellos puertos públicos que abrevan en ella.
Esta falencia, que data del origen mismo de la concesión en 1994, es actualmente un objetivo estratégico de los puertos públicos.
Hoy el mantenimiento por el dragado de los canales de acceso a los puertos público, resulta una erogación anual que representa el 80% de sus ingresos por las tarifas portuarias para refular la sedimentación que produce el rio Paraná sobre los mismos.
Como ejemplo, está el caso del puerto de San Pedro, a cuyos muelles se llega directamente desde la VNT del río Paraná mediante un canal de acceso de 2.200 metros de longitud, solera de 60 metros de ancho y una profundidad al cero local de 31,5 pies. El mantenimiento anual de este acceso requiere un refulado variable entre 150.000 a 200.000 m3, dependiendo del comportamiento hidro sedimentológico del Paraná.
En un documento que la autoridad portuaria de San Pedro expuso ante el gobierno bonaerense se señala que “resulta fundamental analizar la VNT no individualmente sino como sistema logístico integrado a los canales de acceso a los puertos públicos. Es un sistema logístico que va desde los muelles hasta el océano o del océano al costado del muelle, y cualquier falencia dentro de ese sistema limita las posibilidades de su utilización en forma óptima".
Asimismo, se destaca que "el dragado de los canales de acceso es una falencia dentro del sistema y un objetivo estratégico de los puertos públicos, para su integración plena a la vía de navegación troncal. Dicha integración debe garantizar un mantenimiento permanente y sustentable, que permita establecer una proyección de carga y calados compatibles con la vía troncal. Esta igualdad de condiciones de navegación brindará a los puertos y su zona de influencia (interland portuario) una salida fluvial y marítima que reducirá los costos de transporte y por lo tanto incrementará las operatorias en las terminales portuarias públicas y la competitividad de las economías regionales
Con accesos profundizados y mantenidos, se ampliarían las posibilidades logísticas para los exportadores y se aumentaría el tráfico fluvial con la lógica consecuencia de una mayor recaudación de peajes por la propia AGP.
La obra se pagaría sola y toda la cadena productiva y exportadora resultaría beneficiada.
Otro gran beneficio para los exportadores, sería contar con una salida con profundidad de 40 pies de calado y eso solo puede lograrse con el dragado del Río Paraná Guazú y el Pasaje Talavera.
La propuesta es volver a un sistema troncal de navegación que respete los caudales naturales y haga mínima la intervención con tareas de dragado. El mismo pasa por el Paraná Guazú Talavera, Canal Buenos Aires, Río de la Plata y Canal Magdalena, junto a la ampliación en ancho de solera y la profundización del Canal Coronel Martín Irigoyen a efectos de potenciar el polo de Zárate y Campana.

Si se piensa en una ruta de navegación para el próximo cuarto de siglo, no es lógico seguir insistiendo con la vía secundaria del Canal Emilio Mitre a través del Paraná de Las Palmas que ya no permite mucho más dragado por falta de espacio donde colocar los sedimentos extraídos.
La solución está allí, al alcance de la mano, en una ruta que respeta la historia y la naturaleza, y que permite un calado de 40 o 42 pies desde el corazón de la producción argentina al mar.
En este sentido, la tremenda bajante del Paraná, que por lo visto se extenderá en el tiempo, debe verse como una alarma y una señal para volver al sistema históricamente utilizado que es el del Paraná Guazú. Y esta obra de apertura, podría realizarse con parte de los fondos necesarios para apagar los números rojos de la empresa carbonífera estatal.
Volviendo a Silvina Botakis, y sus declaraciones: “La solvencia del Estado es de lo más importante que tiene un país, porque eso hace al beneficio, al orden, a la planificación que necesitamos tener todos los argentinos. Equilibrar las cuentas públicas es necesario para que mejore la vida de las personas. Por eso vamos a trabajar muy fuerte en eso".
En ese marco, Batakis sostuvo que para reducir el déficit fiscal “necesitamos mejorar aún más la administración tributaria. La Argentina tiene una economía informal muy importante y buscamos que esa economía empiece a estar dentro de la formalidad”.
Con una de las presiones tributarias más altas del mundo, la Argentina debiera ensayar nuevas fórmulas para equilibrar sus cuentas públicas. Una de ellas es sin duda facilitarle las cosas a los exportadores con mejor logística y mayor competitividad. Y en ese escenario, se presenta como un factor clave la posibilidad de contar con vías navegables más profundas.
