Cómo se confeccionó el traje a medida para Jan De Nul en la licitación de la hidrovía
En su impugnación al pliego de licitación, la dragadora Rohde Nielsen expuso el discrecional sistema de puntaje que le impide competir en igualdad de condiciones.
Ni bien se publicó el Pliego de Bases y Condiciones (PByC) de la hidrovía, este medio hizo referencia al “traje a medida” que el gobierno le confeccionó a Jan De Nul.
Es tan obvio el direccionamiento en favor de la dragadora belga que no se hicieron esperar las impugnaciones y pedidos de nulidad que fueron presentados por dos compañías de primera línea mundial como la danesa Rohde Nielsen.
En su texto, al que tuvo acceso PROFUNDIZAR, queda expuesto el entramado de cláusulas que benefician solo a un potencial competidor, el grupo Jan De Nul y su subsidiaria local, Compañía Sudamericana de Dragados S.A.
Según señala la presentación de Rohde Nielsen, el PByC en lugar de establecer un sistema de “pasa / no pasa” respecto a las condiciones técnicas para acreditar la capacidad de ejecutar la obra, reglamenta un sistema de puntaje por el cual se exige y premia requisitos que son inconducentes para demostrar dicha capacidad de ejecución.
“Dadas las características del mercado e industria en el que se inserta la licitación, lo razonable hubiese sido que solamente se exija que los oferentes acrediten las condiciones necesarias para ejecutar la obra y luego se dirima cuál es la oferta más conveniente a partir de la menor tarifa ofertada”, señala la presentación dirigida a Iñaki Miguel Arreseygor, subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación.
No obstante, el PByC estructuró un “sistema irrazonable y discrecional de puntaje que impide competir en igualdad de condiciones a potenciales oferentes”.
Los tres mecanismos
Rohde Nielsen expuso el terceto de mecanismos que confeccionan este traje a medida.
1- El PByC asigna puntaje y/o exige ciertos requisitos que solamente pueden ser cumplidas por Jan De Nul.
Para dar algunos ejemplos, el PByC otorga puntos a quienes acrediten antecedentes en dragados en Argentina y países limítrofes y exige, además, contar con un Representante Técnico con un mínimo de 36 meses de experiencia en el país.
Estos requisitos, que no fueron incluidos en licitaciones anteriores, son un claro ejemplo de cómo se beneficia a Jan De Nul, en desmedro de los restantes potenciales interesados y oferentes. El hecho de haber dragado en la región no hace que una empresa merezca una mejor calificación que la que haya dragado en, por ejemplo, Europa u Oceanía.
Del mismo modo, un Representante Técnico sin experiencia de dragado en Argentina se encuentra completamente calificado para ejecutar la obra objeto de la licitación.

El pliego otorga muy baja importancia a aquellos ítems en los cuales Jan De Nul no es fuerte. Los más claros ejemplos son la situación financiera del oferente (solo un 15% del Sobre 2) y los antecedentes requeridos en servicios de balizamiento. Es suficiente con haber señalizado una pequeña porción del puerto más chico imaginable para, según el PByC, estar en condiciones de trabajar en la hidrovía.
2- Se otorga una exagerado y discrecional puntaje a ciertas categorías que en nada definen la capacidad de ejecutar el contrato objeto de la licitación.
Es particularmente relevante la situación del Plan de Trabajo, cuya evaluación queda librada a la absoluta discrecionalidad de la Comisión Evaluadora.
Con este requisito, el órgano licitante podrá descalificar y/o asignar una gran cantidad de puntos (35% del Sobre 2) sin necesidad de justificar el “quid” de la decisión y sabiendo que la impugnación de la evaluación exige la constitución de una garantía exorbitante de USD 10 millones.
3- Para calcular el puntaje final de los oferentes y computar el orden de mérito, el PByC otorga mayor importancia al puntaje del Sobre 2 por sobre la tarifa ofertada en el Sobre 3.
De este modo, aun cuando algún otro oferente logre pasar a la última etapa, el puntaje inferior al de Jan De Nul del Sobre 2 no le permitirá ganar la licitación, incluso cuando haya propuesto una tarifa muy baja.
“Esto no solo perjudica a quienes, como Rohde Nielsen, tienen un interés legítimo en competir en igualdad de condiciones en la licitación, sino que también perjudica a los usuarios. La licitación inevitablemente incrementará los costos logísticos de gran parte de la producción nacional y de los otros países limítrofes que son parte de la hidrovía. Todo ello determina que, en forma urgente deba suspendérsela y, oportunamente, dejársela sin efecto, al igual que la licitación”, destacó la presentación de Rohde Nielsen donde se pide la nulidad absoluta de la licitación.
